Palabras del Artista
Vivimos en un mundo que corre aceleradamente,que se afana hasta el cansancio.
A veces no nos damos cuenta de que la "la vida nos vive y no nosotros a
ella". Trato de que mi pintura nos brinde-porque también soy expectador-un
momento de recogimiento, de descanso del alma. No es escapismo, no prescindo de
la realidad; pero creo que la mejor forma de enfrentar nuestros problemas es con
una mente clara y despejada y no con una agobiada y confusa.
Dios creó cosas hermosas y buenas para que las disfrutemos, a pesar de que
más parecemos empeñados en destruirlas... y destruirnos.
Quiero tocar las partes más sensibles, los afectos, con toques de luz, de
colores alegres ,pero serenos, y compartir el gozo por esas cosas sencillas de
la creación.
Gracias a Dios, descubro que aún hay muchas personas que dialogan con el
arte; que aprecian un minuto de quietud y contemplan y escuchan con el alma...
esa música armoniosa que se percibe calladamente, a través del ritmo de los
trazos y el acorde de los colores, creando cada una con sus recuerdos y
emociones, sus propios paisajes interiores.
(Del Catálogo de la exposición "Paisajes Interiores" de 1993)